Febrero : Mes del amor y la amistad

Hace algunos ayeres, leía “El arte de amar” de Erich Fromm, y me llamaba la atención que la lectora anterior, tenía muchas notas escritas a mano, alrededor de las páginas, subrayando algunos párrafos o ideas centrales, con la única excepción del capitulo donde se habla o se dedica al tema del amor a Di*s. 

Hoy me encuentro en una situación similar: empecé a escribir acerca de las “teorías del amor”, desde estudios de neurobiologos, psicólogos y otros autores que exponen sus conceptos, sin embargo, justo al principio de esta semana, surgió una invitación para participar en una gaceta nacional (ya les compartiré después los detalles), pero con el tema de día del amor y la amistad y su relación con la mercadotecnia.

En ese momento, me dí cuenta que no puedo ni hablar, ni opinar, ni argumentar tan abiertamente del tema, al menos desde puntos de vista que pueden ser tan distintos, que nadie podrá estar de acuerdo, entonces, para este artículo en particular, me limitaré a mi propia experiencia, sin sesgos académicos, intelectuales o racionales, que al final de la historia, como se dice regularmente: “cada quien habla de la feria, como le va en ella”.

Intelectualizar acerca del tema, es tan práctico, como recita el personaje Melvin Udall (Jack Nicholson) en la pelicula “Mejor Imposible” (As good as it gets) de 1997, exclamando: “le estás describiendo el agua a alguien que se está ahogando”, donde explicarle un sentimiento tan personal e intímo, a otro que puede no sentirlo o tenerlo muy distorsionado, es como explicar la naturaleza, dinámica e importancia de nuestro acto mismo de respirar o de vivir. 

Aparentemente algo muy simple, pero entre más tratas de profundizar, más te das cuenta que menos sabes del tema, para lo que se aconseja mejor ni opinar.

Simplemente, lo haces, por inercia, instinto, como dicen: “volando por instrumentos o en piloto automático”, o te vas volviendo más consciente de los qués, los cómos, los porqués, los cuandos, los dóndes y lo más importante: los quienes.

Pasé por varias etapas, desde la mas ingrata de creer que el amar era sufrir, pasando por el BI (Bodrio Incalificable) de “Historia de amor” (Love Story) de 1970 : “Amar es nunca tener que decir: lo siento”, hasta las de la época del cine de oro mexicano, donde todo se arreglaba con alcohol (muuucho alcohol), pero algo que si nos enseña bien, el cine de  todo esto, es que: al final, todo termina bien, y si no ha terminado bien, entonces, aún no es el fin.

Ya sé que es una frase de alguna tradición europea, el punto que quiero expresar o enfatizar, es que tambien, hay que dejar de comprar frases echas “a la medida”, para usarlas de manera acomodaticia, como la proverbial “si no te quieren, como tu quieres, ¿de que sirve que te quieran?”, que si bien, aboga por la reciprocidad en la relaciones, reduce tambien la conveniencia (o no) de continuar en una relación, dependiendo de como se siente una sola de las partes, incluso si efectivamente hay amor de por medio, para justificar acciones, deseos o conveniencias del momento, y mas puntualmente, del instante mismo.

No quiero iniciar una polémica, pero si es claro para mi, que hay que dejar de copiar, imitar o tomar modelos de la cultura popular, para justificar lo que queremos o no hacer, en especial, tratándose de las películas, la televisión o cualquier otra manifestación, totalmente ajenas a la realidad del espectador o al menos, aplicarle filtros de madurez, decencia, como suele llamársele hoy “responsabilidad afectiva”.

Tampoco hay que jugar a creer que “muchos saben querer, pero pocos sabemos amar”, mexicanisimo cliché, gracias al príncipe de la canción, José José, echándole al otro (a) la carga de lo que no funciona, que ni abona, ni ayuda a solventar la cuestión, si es que fuera necesario.

Para no seguirnos enredando con el tema, y esos lugares comúnes, resumiría toda la situación a buscar una felicidad plena, en el aquí y el ahora, de manera ética y responsable, como una manifestación y proyección de la estima en la que nosotros mismos nos apreciamos, sin imposturas, falsedades, interés o agenda oculta.

Esa es la relación más importante, en la que hay que trabajar todos los días, con la mejor de las actitudes e intenciones, para compartir esta tan ansiada y buscada felicidad, cuando es plena y de tanta intensidad, que la energía, la vibración se mantenga, ahora si, hasta el final; después de todo esto, cada uno tendremos que vivir con nosotros mismos, hasta el último minuto de nuestras vidas, por lo que más nos vale, no solo llevar la fiesta en paz, si no confiar y tener la certeza de que todos y cada uno de nosotros, hemos sido, somos y seremos el único, verdadero y auténtico amor de nuestras vidas.

Tal vez no sólo deberíamos tener un solo día, ni un mes es suficiente, ni un año, tal vez, solo tal vez, lo mínimo necesario, es una vida completa, dedicada, no solo a sentirlo, expresarlo, sino también, manifestarlo, por medio de actos, más que palabras y hechos, más que promesas, no sólo hacia afuera, también hacia dentro.

¿Y tú, que opinas de todo esto?

Ego : ¿amigo o enemigo?

Cita: “A mayor Conocimiento menor el Ego, A Menor conocimiento  mayor el Ego” – Albert Einstein

El ego es una parte fundamental de la personalidad, y puede ser tanto amigo como enemigo, dependiendo de cómo se use.

El ego puede ser un amigo si nos ayuda a tener confianza en nosotros mismos y a tomar decisiones sólidas. También puede ser una fuente de motivación y nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos.

Sin embargo, el ego también puede ser un enemigo si nos lleva a ser egoístas o a subestimar a los demás. También puede hacernos sentir inseguros y nos puede llevar a tomar decisiones egoístas en lugar de considerar los sentimientos y necesidades de los demás.

En general, es importante tener un ego fuerte y saludable, pero también es importante tener en cuenta que el ego no debe ser lo único en lo que se basen nuestras decisiones y acciones. Debe haber un equilibrio entre el ego y la consideración de los demás.

Que es mejor: ¿desarrollar el ego o trascenderlo?

Desarrollar el ego y trascenderlo son dos enfoques diferentes para enfrentar el papel del ego en nuestras vidas. En general, ambos enfoques pueden tener sus ventajas y desventajas, y la mejor opción dependerá de la persona y de sus necesidades individuales.

Desarrollar el ego implica fortalecer la confianza en uno mismo y tener una buena autoestima. Esto puede ser beneficioso para alcanzar objetivos y tomar decisiones sólidas. Sin embargo, también puede llevar a comportamientos egoístas y a la falta de consideración por los demás.

Por otro lado, trascender el ego implica dejar de lado el ego y centrarse en cosas más grandes que uno mismo, como la espiritualidad o la conexión con los demás. Esto puede ayudar a promover una mayor empatía y a tener una perspectiva más amplia de la vida. Sin embargo, también puede llevar a la falta de confianza en uno mismo y a la falta de motivación para alcanzar objetivos personales.

En general, es importante encontrar un equilibrio entre desarrollar el ego y trascenderlo. Puede ser beneficioso tener un ego saludable y fuerte para tener confianza en uno mismo y tomar decisiones sólidas, pero también es importante tener en cuenta a los demás y no dejar que el ego gobierne nuestras acciones.

¿Como formo, mejoro, cultivo y mantengo un ego saludable?

Aquí hay algunas sugerencias para cultivar y mantener un ego saludable:

  1. Aceptese y amese a usted mismo tal y como es: Es importante tener confianza en uno mismo y aceptar las propias fortalezas y debilidades.
  2. Establezca metas claras y realistas: Tener objetivos es importante para el desarrollo personal y el bienestar emocional. Establezca metas realistas y trabaje para alcanzarlas.
  3. Practique la gratitud: Expresar gratitud por lo que se tiene puede ayudar a mejorar la autoestima y a tener una perspectiva más positiva de la vida.
  4. Aprenda a decir «no»: A veces es importante decir «no» para protegerse a uno mismo y a sus propias necesidades. No tenga miedo de establecer límites y de ponerse primero a sí mismo.
  5. Practique la empatía: Tratar a los demás con respeto y comprensión es importante para tener relaciones saludables y para no dejar que el ego gobierne nuestras acciones.
  6. Acepte el fracaso: El fracaso es una parte natural del proceso de aprendizaje y crecimiento. Aprenda a aceptar los errores y a verlos como oportunidades para mejorar en el futuro.
  7. Haga ejercicio y cuídese: El ejercicio y la buena alimentación pueden mejorar la salud física y mental, lo que puede ayudar a tener un ego más saludable.
  8. Busque apoyo: Todos necesitamos un poco de ayuda de vez en cuando. Busque apoyo de amigos, familiares o profesionales si se siente abrumado o inseguro.