«Si nos pincháis, ¿no sangramos? Si nos hacéis cosquillas, ¿no reímos? Si nos envenenáis, ¿no morimos? Y si nos ultrajáis, ¿no nos vengaremos?» – (Acto III, Escena I)
Esta cita, dicha por el personaje Shylock, es una reflexión sobre la humanidad y la igualdad de los seres humanos, independientemente de su religión o nacionalidad. Shylock, un prestamista judío, sufre discriminación por parte de los cristianos de Venecia, y esta cita refleja su deseo de ser tratado con justicia y dignidad. Además, la cita destaca la idea de la venganza como una posible respuesta a la opresión y la injusticia.