En el vasto cosmos, secretos sin fin, siete leyes gobiernan todo lo que hay y lo que será, reveladas en silencio, entre sombras y luz, tejiendo lo eterno en la mente y la verdad.
Mentalismo es el primero en llegar, la mente es el todo, el origen sin final. Universo en pensamiento, en idea esculpido, el mundo en su esencia, por lo mental tejido.
Correspondencia dicta: “Como arriba, es abajo”, realidades en reflejo, de aquí y de allá; universos espejados, en perfecta resonancia, donde lo grande y lo pequeño danzan en alianza.
Vibración, movimiento constante, sin cesar, todo se agita, nada en reposo está. Las frecuencias del ser vibran en su canción, desde la más alta estrella hasta el menor rincón.
Polaridad, la ley del contraste esencial, todo tiene su opuesto, su sombra y su igual. La luz y la oscuridad, lo caliente y lo frío, en dualidad infinita, su camino han seguido.
Ritmo es el pulso que en todo palpita, un vaivén, una marea que al cosmos recita. Avance y retroceso, en ciclos se halla, la vida y sus olas, que siempre se ensanchan.
Causa y Efecto gobierna en su ley, nada es azar, cada acción una semilla es. Todo lo que sucede, algo lo hizo nacer, en cadena infinita, el destino tejer.
Y Género, al final, esencia creadora, en todo se encuentra, la chispa formadora. Masculino y femenino, en divina unión, son fuerzas que al cosmos dan su perfección.
Estas son las siete, las llaves sagradas, que abren los misterios, las puertas cerradas. Con ellas, oh buscador, inicia tu andar, a través de lo eterno, hacia el saber sin final.
Arie Schwartzman es un experto en liderazgo digital que se enfoca en preparar a CEOs y empresarios para el futuro de sus negocios.
Su formación combina ciencia, humanidades y tecnología, lo que le permite ofrecer servicios como conferencias, talleres empresariales, programas de acompañamiento individual y gestión del cambio organizacional.
En su libro «Mentalidad Digital: Cómo transformar tu negocio para el futuro», Schwartzman explora las habilidades y estrategias esenciales para prosperar en el dinámico mundo digital.
Además, en su sitio web LiderazgoDigital.com, ofrece certificaciones y recursos para líderes que buscan adoptar una mentalidad digital y amplificar su impacto en el mercado.
Schwartzman también comparte sus conocimientos a través de podcasts y videos en plataformas como TikTok, donde aborda temas relacionados con el desarrollo de una mentalidad digital en el liderazgo.
Equinoccio de Otoño en México: Un momento de equilibrio entre el día y la noche, cuando el otoño llega y la naturaleza se prepara para el cambio de estación. 🍂🌅
Crédito de la imagen: Generada por DALL-E a través de ChatGPT.
Tres haikus, cargados de simbolismo sobre el equinoccio de otoño:
I. Sol y sombra en danza silenciosa, caen las hojas.
II. Cielo naranja, el día se desvanece, se iguala el tiempo.
III. Viejo templo, el viento susurra paz, cosecha espera.
Estos haikus buscan capturar la esencia del equilibrio, la transición y la conexión con lo natural y lo antiguo, evocando el espíritu del equinoccio de otoño.
Breve Explicación del Fenómeno:
El equinoccio de otoño marca el cambio de estación, cuando el día y la noche tienen prácticamente la misma duración.
Este fenómeno ocurrirá en el 2024, alrededor del 22 de septiembre, a las 06:40 (A.M.), hora central.
Desde México, podrás observar cómo el Sol cruza el ecuador celeste, trayendo equilibrio entre la luz y la oscuridad, mientras la naturaleza se prepara para el cambio hacia el otoño.
Además, en lugares como Chichen Itzá, las antiguas civilizaciones también celebraban este evento con fenómenos astronómicos fascinantes.
Corales: Un viaje de amistad, pérdida y renovación Este tríptico representa el ciclo emocional de una relación, desde el nacimiento de una amistad, el duelo por la pérdida y la paz que sigue a la sanación.
Imagen creada por ChatGPT, inspirado en el simbolismo del coral.
Cántico del Alba
Lo conocía a Él en el trabajo. Aunque éramos de diferentes generaciones, era muy afable, lleno de energía y positivo. Me buscaba a menudo para temas laborales, pero con el tiempo, nuestra relación se fue transformando en una amistad más cercana.
Yo no sé si Él me veía más como su amigo de lo que yo lo veía él como un compañero, al principio.
Aún así en muchas ocasiones en algunos de los momentos más difíciles de mi vida Él fue una mano amiga, un hermano de armas, a veces un mentor, otras veces un discípulo, pero quiero pensar, como Él mismo me decía que primero y antes que muchas cosas éramos amigos. Como parte de esa amistad, Él me contaba o a veces me presumía sus logros, sus conquistas y lo que más apreciaba y valoraba de su vida, los bienes, la posición que había logrado, así como sus relaciones más significativas y su familia.
Aunque nos invitó varias veces a su casa para compartir el pan y la sal, a mi esposa, de esos días, simplemente, no le agradaba, por razones que aún el día de hoy, me eluden, había algo en la relación entre ellos dos, que no era honesto y sincero, así como recíproco, pero en fin supongo que era parte de las dinámicas de relacionamiento de ambos, y ya sea que me gustara o no, yo me encontraba de por medio y a la postre, aún sigo manteniendo mi relación con mi amigo, Bendita sea su memoria.
El tiempo pasó, y con él, las circunstancias nos llevaron a enfrentarnos con la dureza de la pandemia, que fue el inicio de la despedida final.
Requiém de las Sombras
En enero del 2021, en plena pandemia del COVID, fue la última vez que pude platicar con Él, al parecer se había contagiado y estaba padeciendo los efectos ese terrible mal, además del aislamiento social, por el que pasamos esa última ocasión, nos vimos a través de una llamada en una plataforma de videoconferencia, yo no lo veía realmente mal, sin embargo, después de una semana su esposa me dejó saber que Él había fallecido, y por las mismas condiciones, los funerales y presentar la simpatía y respetos a los deudos, era algo impensable.
No fue posible realizar las costumbres y ritos funerarios que tanto ayudan a procesar la pérdida, lo que solo intensificó el vacío que dejó su partida.
Lamenté mucho su partida, la de un extraño que un día se acercó con una mano sincera, extendida, lleno de amistad, por meses y años.
El impacto de su enfermedad no solo se sintió físicamente, sino también en sus últimas interacciones con quienes lo rodeaban.
Después he seguido manteniendo comunicación remota con su viuda y en esas comunicaciones, ella me confió que antes de morir que antes de partir Él le dijo algo a Ella que la lastimó profundamente.
Palabras que, aunque se las llevó el viento, dejaron en su corazón cicatrices profundas, revelando y haciendo aún más intenso el peso del duelo.
Muchas veces yo he buscado, he insistido, en creer en que el bien está en mayor medida en todos y cada uno de nosotros, por lo que, cuando leí lo que me platicó, yo me resistía a creerlo, sin embargo, es posible que el estrés o el daño mental que pudo haber provocado la enfermedad, en los últimos días de mi amigo, lo condujera a comportarse de manera oprobiosa, que dejó a su viuda, una profunda herida emocional, ya que lo que le dijo, era lo último que esperaba escuchar de Él.
Por supuesto, Ella sumida en dolor, ya sea por la pérdida o el mal trato, intentó buscar respuestas, investigo, pregunto y entrevisto a todas las personas que Ella consideraba que podrían, por medio de su mente zagas, y la explicación de los “por qué”, de esas últimas palabras tan desafortunadas, qué hubiera podido haber detrás de ellas, que podría haber seguido en la vida de ambos, de haber permanecido Él, aún con vida
Así, Ella creyó haber encontrado las respuestas que quería, que empezó a vivir una segunda vida, con sus hallazgos, con su proceso de sanación emocional, y ya casi a la distancia de tres años, con toda certeza, ahora vemos las cosas diferentes, y hay nuevos desarrollos en la historia.
Que, si bien aún no tenemos todas las respuestas, podemos decidir qué hacer, como sentirnos y observarnos, desde diferentes perspectivas y ángulos, toda vez que ya no es posible negociar con lo inevitable, no hay opción más que avanzar, tirar para adelante.
Himno de la Concordia
En estas últimas dos semanas por distintas razones, he estado recordando más a mi amigo, recuerdo con especial cariño, una ocasión que ante una inesperada fuerte lluvia, yo estaba atrapado en un local de comida rápida, con mis hijos, y tenía que regresar a la oficina, pero había decidido salir caminando con ellos, entonces mi amigo acudió a nuestro auxilio, en su coche, para poder regresarnos de vuelta a la oficina, mientras que el sonido de las gotas golpeando el pavimento y la sensación de alivio cuando lo vi llegar, mojado pero con una sonrisa que disipaba el mal clima.
Ese fue sólo uno de los actos menores, pero de mucho valor que me hizo apreciarlo, y como esa situación, hubo muchas ocasiones que yo pude corresponderle, apoyándolo y viceversa, de manera regular.
En estas últimas dos noches, he soñado consecutivamente con mi amigo, no sé si es que Él ha encontrado la forma de comunicarse por medio de los sueños, conmigo, o bien hace ocho años estando en la cornisa, apunto de dejar este plano, en esta fecha, es que corresponde cerrar una serie de ciclos, entre los cuales, en los próximos 60 días, estoy preparándome para visitar a su viuda por primera vez, desde que Él partió.
En estos sueños, hemos platicado, nos hemos abrazado, nos hemos puesto al corriente, y quizá parte de la dinámica de estas apariciones oníricas, también me corresponde entregar un mensaje, en la forma de una canción, que comparto a continuación.
En este último sueño, lo sentí en paz, como si sus palabras no necesitaran más ser pronunciadas. Ya no era necesario el diálogo; ahora solo quedaba el agradecimiento y la calma de saber que nuestra amistad, aunque en otro plano, permanece intacta.
Aunque con el tiempo descubrí por contraste que muchas cosas que creí no eran reales o genuinas, también con el tiempo he descubierto que muchas otras, no sólo son auténticas, además, en mi propia experiencia, no admiten discusión, no hay sombra de duda alguna, por lo que alguien pudiera argumentar qué bien, o esto son desvariados de una trasnochada de verano, y sin embargo, no por eso, en la experiencia humana, vale mucho la pena compartir, mientras escucho tres veces el canto del gallo y después de analizar varias veces la canción antes compartida, evaluando: ¿He de compartir este artículo con la viuda de mi amigo, con todo el mundo, o con las personas que significaron y aún significan algo en mi vida?
Ahora que he compartido estos recuerdos, siento que no solo he honrado su memoria, sino también mi propia capacidad de aprender y crecer a través del duelo.
Tal como dice Calderón de la Barca, ‘la vida es sueño’, y en estos sueños seguimos encontrando las respuestas que buscamos.
Imaginado, soñado,escrito y corregido por: Jesus Armando Tapia Gallegos.
Edición de estilo general y correcciones menores con apoyo de ChatGPT 4º.
Imagen generada por IA (ChatGPT + DALL·E), representando la escena de la expulsión de Bar Kamsa en el banquete, un momento crucial en la narrativa talmúdica que llevó a la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén.
La historia de Kamsa y Bar Kamsa es una famosa narrativa dentro del Talmud, específicamente en el tratado Gittin 55b-56a. Esta historia se cuenta como una lección sobre los peligros del odio sin causa y la discordia interna, y es considerada por muchos como una de las causas de la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén.
Resumen de la Historia
En Jerusalén vivía un hombre rico que organizó un gran banquete y decidió invitar a todos sus amigos. Entre los invitados debía estar Kamsa, un amigo cercano del anfitrión. Sin embargo, por error, el sirviente del hombre rico entregó la invitación a Bar Kamsa, quien era un enemigo del anfitrión.
Bar Kamsa, pensando que su presencia en la fiesta podría ser una señal de reconciliación, asistió al banquete. Sin embargo, cuando el anfitrión lo vio, se enfureció y le pidió que se fuera. Bar Kamsa, avergonzado, intentó apaciguar al anfitrión ofreciendo pagar por su comida, pero el anfitrión se negó. Luego ofreció pagar la mitad del banquete y finalmente incluso propuso pagar por todo el banquete, pero el anfitrión se mantuvo firme y lo echó del lugar, públicamente avergonzándolo.
Bar Kamsa, herido por la humillación, decidió vengarse. Sabía que los rabinos presentes en el banquete no habían intervenido para evitar su vergüenza, lo cual lo enfureció aún más. Bar Kamsa fue ante el emperador romano (según algunas versiones, ante Nerón o Vespasiano) y le dijo que los judíos estaban planeando rebelarse contra él. Para probarlo, sugirió enviar un sacrificio al Templo de Jerusalén y ver si los sacerdotes lo aceptaban.
El emperador aceptó la sugerencia y envió un becerro con Bar Kamsa. En el camino, Bar Kamsa hizo una pequeña herida en el animal, un defecto que lo haría inapropiado para el sacrificio según la ley judía. Al llegar al Templo, los sacerdotes se encontraron en una encrucijada: si sacrificaban el animal, violarían la ley, pero si no lo sacrificaban, enfurecerían al emperador.
Finalmente, los sacerdotes decidieron no sacrificar el animal, lo que llevó a Bar Kamsa a regresar al emperador con la noticia de que los judíos habían rechazado su sacrificio, lo cual fue visto como un acto de rebelión. Esto eventualmente llevó al emperador a enviar tropas a Jerusalén, lo que culminó en la destrucción del Segundo Templo.
Lecciones de la Historia
La historia de Kamsa y Bar Kamsa es vista como una lección poderosa sobre los efectos destructivos del odio infundado (en hebreo, «sinat jinam») y la discordia interna. La falta de compasión y la incapacidad de intervenir para prevenir la vergüenza de Bar Kamsa son vistas como ejemplos de cómo el conflicto interno entre los judíos contribuyó a su propia destrucción. Esta narrativa se menciona a menudo en los contextos de Tisha B’Av, el día de duelo que conmemora la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalén.
Imagen generada por IA (ChatGPT + DALL·E), mostrando la dramática destrucción del Segundo Templo de Jerusalén por las fuerzas romanas, un evento histórico de gran importancia en la tradición judía.