
Introducción a las Siete Leyes Herméticas
En el vasto cosmos, secretos sin fin,
siete leyes gobiernan todo lo que hay y lo que será,
reveladas en silencio, entre sombras y luz,
tejiendo lo eterno en la mente y la verdad.
Mentalismo es el primero en llegar,
la mente es el todo, el origen sin final.
Universo en pensamiento, en idea esculpido,
el mundo en su esencia, por lo mental tejido.
Correspondencia dicta: “Como arriba, es abajo”,
realidades en reflejo, de aquí y de allá;
universos espejados, en perfecta resonancia,
donde lo grande y lo pequeño danzan en alianza.
Vibración, movimiento constante, sin cesar,
todo se agita, nada en reposo está.
Las frecuencias del ser vibran en su canción,
desde la más alta estrella hasta el menor rincón.
Polaridad, la ley del contraste esencial,
todo tiene su opuesto, su sombra y su igual.
La luz y la oscuridad, lo caliente y lo frío,
en dualidad infinita, su camino han seguido.
Ritmo es el pulso que en todo palpita,
un vaivén, una marea que al cosmos recita.
Avance y retroceso, en ciclos se halla,
la vida y sus olas, que siempre se ensanchan.
Causa y Efecto gobierna en su ley,
nada es azar, cada acción una semilla es.
Todo lo que sucede, algo lo hizo nacer,
en cadena infinita, el destino tejer.
Y Género, al final, esencia creadora,
en todo se encuentra, la chispa formadora.
Masculino y femenino, en divina unión,
son fuerzas que al cosmos dan su perfección.
Estas son las siete, las llaves sagradas,
que abren los misterios, las puertas cerradas.
Con ellas, oh buscador, inicia tu andar,
a través de lo eterno, hacia el saber sin final.