El ejército calcula que un tercio del país está infestado de ellas, así como de munición abandonada o sin detonar. Esto representa un gran obstáculo para la agricultura del país que, antes del conflicto, era considerado uno de los graneros del mundo. DW viajó hasta los territorios liberados de la región de Járkov para conversar con algunos ucranianos que intentan reconstruir sus granjas.