Algunos animales solo toman decisiones inteligentes en enjambre, manada o grupo. Actuando como un único organismo son eficaces y dinámicos. ¿Podemos los humanos descifrar las reglas del grupo animal y aprender de ellas? Por desgracia, cuando los humanos formamos un grupo grande, lo habitual no es que nuestra inteligencia sume. De hecho, suele ocurrir lo contrario. Valgan de ejemplo un linchamiento, embotellamiento o pánico de masas. En cambio, los enjambres o manadas están formados por innumerables individuos que parecen saber exactamente adónde ir. Y sin líder. Juntos toman buenas decisiones, logran su objetivo y hasta resulta estético. Funciona ya sea una colmena o un hormiguero, en el cielo o en el mar. Investigar las reglas de funcionamiento de un grupo animal, pues, quizá nos ayude a las personas a actuar con más inteligencia de forma colectiva. O tal vez podamos transferir estas reglas a enjambres de robots que trabajarán por nosotros. Esto ya es una realidad en los grandes centros logísticos. Enjambres de robots transportan paquetes y mercancías a bajo coste. «Las disposiciones y los patrones de los enjambres se repiten en la naturaleza a muchos niveles y han prevalecido en el curso de la evolución», afirma Dirk Brockmann, científico del instituto Robert Koch. ¿Son una forma de combatir las crisis, las teorías conspiratorias o la propagación de pandemias?