La invasión rusa de Ucrania ha fracturado aún más las alianzas internacionales. China aspira a liderar el denominado Sur Global, y junto con sus aliados en el grupo BRICS conforma ya una amplia plataforma que representa el 40 % de la población mundial y más del 20 por ciento del PIB global. Pero, ¿pueden los BRICS ser una verdadera alternativa económica a las potencias occidentales? ¿Cómo se inclinará la balanza en ese grupo con la llegada de la expresidenta Dilma Rousseff a la cabeza del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB)?