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La teoría de los apegos es una teoría psicológica que se ocupa del vínculo emocional entre una persona y su cuidador principal, en general la madre.
Según esta teoría, las personas desarrollan diferentes estilos de apego en función de sus experiencias tempranas de cuidado y atención.
Los principales tipos de apego son:
- Apego seguro: la persona se siente segura y confiada en su relación con su cuidador y se siente capaz de explorar el mundo.
- Apego ansioso-ambivalente: la persona se siente ansiosa e insegura en su relación con su cuidador y puede sentirse insegura en la exploración del mundo.
- Apego evitativo: la persona evita la relación con su cuidador y puede evitar la exploración del mundo.
- Apego desorganizado: la persona tiene una relación inestable con su cuidador y puede tener comportamientos contradictorios o difíciles de entender.
¿De que sirve conocer y observar la teoría de los apegos, y quien es el autor de esta teoría, así como cuales son algunos datos estadísticos documentados de esta misma?
Conocer y observar la teoría de los apegos puede ayudar a comprender cómo las experiencias tempranas de cuidado y atención afectan el desarrollo emocional y social de una persona, y cómo esto puede influir en las relaciones futuras. También puede ayudar a identificar estilos de apego inseguros o problemáticos y proporcionar un marco para intervenciones y terapias para mejorar las relaciones y la salud emocional.
La teoría de los apegos fue desarrollada por el psicólogo británico John Bowlby. Bowlby argumentó que el apego es un sistema biológico y evolutivo que tiene como objetivo la supervivencia y el bienestar, y que el vínculo entre el niño y su cuidador es esencial para el desarrollo normal.
En cuanto a estadísticas documentadas, se ha encontrado que el estilo de apego seguro es el más común, presentándose en alrededor del 60% de los niños. El apego ansioso-ambivalente es el segundo más común, presentándose en alrededor del 20% de los niños, mientras que el apego evitativo es el menos común, presentándose en alrededor del 10%. Los estilos de apego también pueden variar en función de factores como la cultura, el género y la salud mental.